Etiqueta: metodo dalcroze

  • La neurociencia de la música: Un viaje al cerebro a través del sonido

    La neurociencia de la música: Un viaje al cerebro a través del sonido

    La música ha sido parte de la humanidad desde tiempos inmemoriales, atravesando culturas y generaciones. Su capacidad para conectar emociones, transmitir historias y generar experiencias sensoriales únicas ha sido reconocida de manera intuitiva, pero lo que la neurociencia nos revela acerca de su impacto en nuestro cerebro es aún más fascinante. A través de investigaciones científicas recientes, hemos comenzado a comprender cómo la música afecta nuestros procesos cerebrales, nuestro bienestar emocional y, en algunos casos, incluso nuestras capacidades cognitivas.

    El cerebro musical: Un mapa de conexiones

    Cuando escuchamos música, varios aspectos de nuestro cerebro se activan simultáneamente. Las investigaciones científicas han mostrado que la música activa áreas asociadas con las emociones, la memoria, el movimiento y el pensamiento. El cerebro no solo la procesa como un estímulo auditivo, sino que también utiliza otras redes cognitivas que nos permiten conectar lo que escuchamos con nuestras experiencias pasadas, nuestros estados de ánimo y nuestras respuestas emocionales.

    La corteza auditiva primaria, situada en el lóbulo temporal, es la primera en procesar los sonidos, pero la magia realmente ocurre cuando otras áreas cerebrales, como la corteza prefrontal y el cerebelo, entran en juego. Estas áreas nos ayudan a interpretar la armonía, la melodía, y el ritmo, permitiendo que nuestras emociones se sincronicen con lo que estamos escuchando. Además, puede activar la amígdala, que regula nuestras respuestas emocionales, lo que explica por qué ciertos pasajes musicales pueden hacernos sentir eufóricos, melancólicos o incluso ansiosos.

    La música y las emociones: Más allá de la percepción

    Una de las contribuciones más impactantes de la neurociencia de la música es la comprensión de cómo afecta nuestras emociones. Aunque a menudo decimos que una canción «nos toca el corazón» o «nos da escalofríos», los científicos han identificado que la música activa circuitos emocionales muy similares a los que responden a estímulos emocionales en la vida cotidiana.

    Por ejemplo, un estudio realizado por Salimpoor y colegas (2011) mostró que cuando escuchamos música que nos emociona, el cerebro libera dopamina, el neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa. Esto no solo se limita a la música que disfrutamos, sino que incluso las canciones que nos evocan recuerdos o sentimientos intensos tienen la capacidad de liberar esta sustancia química, proporcionando una sensación de satisfacción y bienestar.

    La música como herramienta terapéutica: Sanando con sonidos

    Además de su capacidad para mover nuestras emociones, se ha convertido en una poderosa herramienta terapéutica. En el campo de la neurociencia aplicada, la musicoterapia se utiliza para tratar una variedad de trastornos neurológicos y psicológicos, desde la depresión y la ansiedad hasta los trastornos del espectro autista y la enfermedad de Alzheimer.

    Investigaciones como las de Thaut (2005) han demostrado que la música puede mejorar la función cognitiva y motora de pacientes con daño cerebral. La estimulación auditiva de ciertos ritmos y melodías puede ayudar a reorganizar conexiones neuronales y mejorar la coordinación motora, lo que se traduce en una recuperación más rápida y efectiva en pacientes con daño cerebral.

    El potencial de la música para mejorar el bienestar mental y emocional también ha sido explorado en estudios que indican que escuchar música relajante puede disminuir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y aumentar la serotonina, lo que ayuda a reducir la ansiedad y fomentar un estado general de calma (Thoma et al., 2013).

    La música y el aprendizaje: Potenciando el cerebro

    Uno de los hallazgos más interesantes en la neurociencia de la música es cómo el aprendizaje musical impacta el cerebro. Los estudios han demostrado que la práctica constante de un instrumento no solo mejora las habilidades musicales, sino que también fortalece las conexiones neuronales en áreas asociadas con el lenguaje, la memoria y la atención.

    Según un estudio de Hyder et al. (2013), los músicos tienen una mayor capacidad para procesar información auditiva y visual, y sus cerebros muestran una mayor densidad de materia gris en áreas clave relacionadas con la memoria y la cognición. Esto sugiere que la música no solo beneficia a los músicos, sino que también puede ser una herramienta valiosa en la educación y el desarrollo cognitivo de los niños, mejorando su capacidad para aprender otros temas de forma más eficiente.

    Conclusión: Un mundo de posibilidades

    La neurociencia de la música ha abierto un mundo fascinante de posibilidades sobre cómo el sonido afecta nuestra mente, cuerpo y emociones. Ya sea como medio de expresión emocional, herramienta terapéutica o vía de aprendizaje, la música es mucho más que una forma de entretenimiento; es una puerta a nuestro cerebro que nos conecta con lo más profundo de nuestro ser. Como afirma el neurocientífico Daniel Levitin (2006), «La música tiene el poder de cambiar el cerebro de maneras que aún estamos aprendiendo a comprender, pero lo que sabemos es que tiene un profundo impacto en nuestra biología y nuestra psicología».

    La música, en su infinita diversidad, continúa siendo un puente entre la ciencia y el alma humana, uniendo nuestra experiencia emocional con las complejidades de nuestros procesos cerebrales.

    Referencias

    Hyder, K., Schartner, M., & Berman, L. (2013). Cognitive benefits of musical training in children and adults. Psychology of Music

    Levitin, D. J. (2006). This is your brain on music: The science of a human obsession. Dutton.

    Salimpoor, V. N., Benovoy, M., Longo, G., Cooperstock, J. R., & Zatorre, R. J. (2011). The rewarding aspects of music listening are related to degree of emotional arousal. Proceedings of the National Academy of Sciences

    Thaut, M. H. (2005). Rhythm, music, and the brain: Scientific foundations and clinical applications. Routledge.

    Thoma, M. V., La Marca, R., Brönnimann, R., Finkel, L., & Meyer, T. (2013). The effect of music on the human stress response. Psychoneuroendocrinology.

  • La Catrina garbancera: de Posada a Rivera, un símbolo de México en el mundo

    La Catrina garbancera: de Posada a Rivera, un símbolo de México en el mundo

    En el corazón de México, entre aromas de copal y el colorido de las flores de cempasúchil, cada noviembre los altares se alzan en honor a los seres queridos que han partido. La celebración del Día de Muertos, inscrita en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es un tributo profundo a la memoria y un recordatorio de la fugacidad de la vida. En medio de estas festividades, una figura inconfundible se erige como símbolo de la celebración: La Catrina. Elegante y altiva, con su sombrero decorado, La Catrina representa no solo el ingenio de los mexicanos para enfrentar la muerte, sino también un arte cargado de historia, cultura y crítica social.

    El nacimiento de la Catrina garbancera: José Guadalupe Posada y su sátira

    La imagen que conocemos hoy como La Catrina fue concebida inicialmente por el talentoso grabador José Guadalupe Posada a finales del siglo XIX y principios del XX. La bautizó como “La Calavera Garbancera”, en referencia a un término que criticaba a aquellos mexicanos que, siendo indígenas o mestizos, despreciaban sus raíces y aspiraban a parecer europeos. “Garbancero” era un apodo para quienes renegaban de su herencia indígena y buscaban blanquearse, en una época marcada por los efectos del colonialismo y el racismo en México.

    Posada representó a esta figura esquelética con un sombrero afrancesado, carente de lujos, ironizando la costumbre de ciertos sectores sociales de imitar a las clases altas europeas. Con su estilo incisivo, creó una calavera sin vestimenta, dejando en evidencia la igualdad que la muerte traía a todos los estratos. La Catrina de Posada no estaba llena de glamour; era una crítica mordaz a la vanidad y al clasismo que cruzaban la sociedad mexicana de entonces. Con su estilo de grabado en metal, Posada logró captar la esencia de esta sátira y de sus calaveras, que no tardaron en popularizarse en México, especialmente en la capital.

    Diego Rivera y la transformación de la Catrina

    Fue en 1947, con el mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, cuando el célebre muralista Diego Rivera inmortalizó a La Catrina. En esta monumental obra, Rivera le dio el nombre y el carácter definitivo que conocemos hoy: la vistió elegantemente y la ubicó en un contexto histórico y cultural, acompañándola de importantes figuras de la historia mexicana, entre ellas el propio José Guadalupe Posada, Frida Kahlo y el mismo Rivera, pintado como un niño que toma la mano de La Catrina.

    Con este retrato, Rivera no solo reinterpretó la crítica social de Posada, sino que elevó a La Catrina a un símbolo de la cultura mexicana. En el mural, La Catrina aparece sofisticada, vestida con un traje largo y elegante, como una dama de la época porfiriana, pero nunca abandona su esencia de calavera. Así, Rivera logró unir el pasado y el presente, mostrando la dualidad de la identidad mexicana: el sincretismo entre lo indígena y lo europeo, lo prehispánico y lo colonial. En el pincel de Rivera, La Catrina pasó de ser una caricatura popular a un ícono artístico y cultural de México.

    La Catrina en el presente: un ícono internacional

    Con el tiempo, La Catrina se ha transformado en una figura que trasciende fronteras y es reconocida en todo el mundo como un símbolo del Día de Muertos. Su imagen aparece en desfiles, festivales, altares y manifestaciones artísticas no solo en México, sino en diversas partes del mundo donde la comunidad mexicana lleva sus tradiciones. De alguna manera, esta elegante calavera ha logrado capturar el espíritu de la celebración, el respeto por los ancestros y la relación particular de los mexicanos con la muerte.

    Actualmente, La Catrina es interpretada de muchas maneras: desde altares tradicionales hasta representaciones artísticas modernas en moda, cine y diseño gráfico. Este esqueleto femenino, adornado y elegante, representa la continuidad y el vínculo que los mexicanos mantienen con sus raíces, pero también un recordatorio de que, sin importar la posición social, el destino de todos es el mismo. Su presencia cada Día de Muertos invita a reflexionar sobre la vida y la muerte de una forma única, donde el miedo y el dolor se transforman en colores, fiesta y ritual.

    La Catrina: símbolo de vida y muerte en equilibrio

    La Catrina ha logrado algo excepcional: hacer de la muerte un tema que se enfrenta con humor, con belleza y con orgullo. Es una figura que recuerda la esencia de la cultura mexicana, donde la muerte no es el final sino una transformación. Este ícono lleva consigo la voz de José Guadalupe Posada y de Diego Rivera, dos artistas que supieron captar el alma de su tiempo y expresar la identidad mexicana en toda su complejidad.

    Cada vez que vemos a La Catrina, ya sea en un altar o en una obra de arte, contemplamos un símbolo de resistencia, una celebración de la vida y un reconocimiento de la muerte como parte esencial del ser humano. La Catrina es un recordatorio de que la muerte, inevitable para todos, puede vestirse de gala y festejarse. México ha dado al mundo una forma única de ver y vivir la muerte, y en ese espíritu, La Catrina se erige no solo como una figura, sino como un legado que cada Día de Muertos cobra vida, recordándonos que lo verdaderamente importante no es la muerte, sino cómo elegimos vivir antes de que ella llegue.

  • Mozart, el genio eterno y su legado inmortal

    Mozart, el genio eterno y su legado inmortal

    La semana pasada leí una noticia que me sorprendió gratamente: en una biblioteca alemana, descubrieron una obra inédita de Mozart. «Ganz kleine Nachtmusik», una pieza de 12 minutos compuesta en 1760, consta de siete movimientos en miniatura para trío de cuerdas y fue encontrada en la Biblioteca Municipal de Leipzig. Aunque no está escrita de su propia mano, es una copia que data de 1780. Este hallazgo, además de parecerme un gran regalo para nuestros tiempos, en los que la música a veces parece una orden de comida rápida, en la que cubrimos una necesidad con lo primero que esté a mano sin preocuparnos mucho por el sabor o el valor nutricional, despertó en mí la curiosidad de conocer más al joven Mozart. Y digo joven porque murió a los 35 años, lo que me hace pensar en todo lo que quedó pendiente de descubrir de él. Movida por esa curiosidad, emprendí una búsqueda para saber más de su vida y en el proceso, descubrí mucho mientras su música inundaba mis oídos.

    Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, Austria. Desde muy pequeño, su talento fue evidente. Su padre, Leopold Mozart, quien también era músico, lo introdujo al mundo de la música desde temprana edad, notando rápidamente su prodigioso talento. Mozart compuso su primera sinfonía a los ocho años, y a los 12 ya había escrito una ópera completa. Era un niño prodigio que tocaba el piano y el violín con una habilidad deslumbrante, y viajaba por Europa junto a su familia, dando conciertos ante la realeza y la nobleza. Su precocidad no solo era asombrosa, sino que también generaba envidias y expectativas descomunales.

    A lo largo de su vida, Mozart compuso más de 600 obras, muchas de las cuales se consideran pilares fundamentales de la música clásica. Algunas de sus composiciones más célebres incluyen «La flauta mágica», «Don Giovanni», «Las bodas de Fígaro», y su impresionante «Réquiem», que quedó inconcluso al momento de su muerte. La historia de su «Réquiem» es particularmente conmovedora, ya que fue un encargo misterioso y él trabajó en ella hasta sus últimos días, consciente de que posiblemente no viviría para terminarla. De hecho, su discípulo Franz Xaver Süssmayr fue quien completó la obra después de su fallecimiento.

    Sin embargo, su vida no fue fácil. A pesar de su enorme talento, Mozart tuvo problemas económicos gran parte de su vida. Al mudarse a Viena, encontró dificultades para obtener un puesto fijo y, aunque fue un compositor muy prolífico, su capacidad para administrar sus finanzas no fue buena. A menudo, dependía de encargos y conciertos para mantenerse, y hubo periodos en los que apenas podía cubrir sus necesidades más básicas.

    Un aspecto que siempre ha intrigado a los historiadores y amantes de la música es la supuesta rivalidad entre Mozart y Antonio Salieri. Se ha contado que Salieri, también un compositor de renombre en la corte de Viena, sentía envidia de la genialidad de Mozart y conspiraba en su contra. Esta rivalidad ha sido romantizada a lo largo de los años, en parte por obras como la ópera «Mozart y Salieri» de Rimski-Kórsakov y, sobre todo, la película «Amadeus», dirigida por Milos Forman en 1984. Aunque se sabe que hubo tensiones entre ambos, la idea de que Salieri fuera responsable de la muerte de Mozart o que lo saboteara constantemente carece de pruebas históricas sólidas. 

    Un dato curioso de Mozart es su peculiar sentido del humor, el cual se reflejaba no solo en sus cartas, sino también en algunas de sus composiciones. Un claro ejemplo es su pieza «Ein musikalischer Spaß» (Una broma musical), K. 522, escrita en 1787. Esta obra está repleta de errores musicales intencionados, notas discordantes y entradas fuera de tiempo, lo que la convierte en una sátira de los músicos mediocres de su época. A pesar de las dificultades que enfrentaba en su vida personal, mantenía una ligereza y un ingenio mordaz que sorprendía a muchos. En sus obras, incluso las más serias, podemos encontrar momentos de gran dinamismo y alegría. Un ejemplo de esto es su famosa «Eine kleine Nachtmusik» (Una pequeña serenata nocturna), una de sus composiciones más queridas y reconocidas. Esta serenata para cuerdas, escrita en 1787, sigue siendo apreciada por su belleza, claridad y energía, reflejando el dominio de Mozart en el género de la música de cámara.

    La música de Mozart, incluso siglos después de su muerte, sigue resonando con una vitalidad incomparable. Su habilidad para expresar lo humano en todas sus formas desde la alegría más pura hasta la tristeza más profunda es lo que lo convierte en un compositor atemporal. Cuando pienso en el reciente descubrimiento de «Ganz kleine Nachtmusik», no puedo evitar imaginar cómo sería escucharla por primera vez, preguntándome si esos pequeños movimientos nos revelarán algo más del genio que aún no conocemos.

    El 5 de diciembre de 1791,  Wolfgang Amadeus falleció en Viena. Su muerte, envuelta en misterio y especulación, marcó el fin de una vida breve pero brillante. En sus últimos días, mientras trabajaba en el «Réquiem,» fue consumido por la enfermedad y la fatiga, pero su genio creativo permaneció intacto hasta el final. 

    Hoy, su música sigue embelleciendo el mundo. A través de sus notas, nos conecta con lo sublime, dejándonos una herencia inigualable que, sin duda, continuará inspirando a generaciones futuras. Aunque su tiempo en la tierra fue limitado, su esencia perdura, envolviéndonos en la magia de su creatividad, que al plasmarla en papel se materializó en esa estrellita que sigue brillando en el firmamento musical, guiándonos con su luz infinita.

  • El bajo cifrado

    El bajo cifrado

    Explicación con tarea

    En esta clase de música, exploraremos a fondo el bajo cifrado y su importancia en la delineación de la armonía fundamental de una pieza musical. ¿Qué es el bajo cifrado? Es una técnica esencial para músicos, utilizada para representar acordes y armonías en partituras de manera simplificada. 📜🎼

    Introducción al Bajo Cifrado:

    – Explicación del concepto y su utilidad en la música.

    – Cómo leer y realizar acordes a partir del bajo cifrado.

    Realización de Armonías:

    – Ejemplos prácticos de cómo complementar las notas del bajo cifrado con armonías.

    – Diferentes maneras de realizar los acordes.

    Trucos y Consejos:

    – Cómo agregar variedad a la armonía.

    – Ejemplos de inversiones de acordes para enriquecer tu interpretación.

    Práctica en el Teclado: – Ejercicios para tocar acordes en posición fundamental y primera inversión.

    – Improvisación y creatividad musical mediante restricciones armónicas. Análisis de Inversiones y Números:

    – Significado de los números en el bajo cifrado y cómo interpretarlos.

    – Diferencia entre posición e inversión de acordes. Ejercicios de Composición y Improvisación: – Técnicas para mejorar tus improvisaciones y composiciones.

    – Ejemplos de secuencias armónicas y cómo escribirlas. Quiénes deberían ver este video:

    – Estudiantes de música y pianistas.

    – Compositores y arreglistas.

    – Cualquier persona interesada en entender mejor la teoría musical y el bajo cifrado.


    Transcripción del video:

    Nuestra clase de hoy va a ser acerca del bajo cifrado. El bajo cifrado es una especie de código que utilizamos los músicos para, digamos, delinear la armonía fundamental de una pieza. En muchos casos, es la armonía así como que fija, o sea, lo que vamos a tener solamente en una partitura. Por ejemplo, yo puedo tener en un bajo cifrado algo que solamente se ve escrito así, pero si sé que es una armonía que se debe realizar, entonces ese es el término que voy a usar: «realizar».

    Este es el bajo, y realizarlo sería complementarlo con la armonía que implica. Entonces tengo las notas do, sol, sol, do. Entonces tengo que tocar los acordes que expresan. Claro que lo puedo hacer de diferentes maneras.

    [Música]

    Aquí hice una pequeña trampa porque tuve el do, sol, pero puse esta séptima. Si pongo una séptima, entonces ya tengo que poner algo en el bajo. La única forma como se explica esto, por ejemplo, el de do, sol, sol, do. Solamente se ponen las notas do, sol, sol, do en el pentagrama. Con eso ya sé que es un acorde de do, dos acordes de sol y termina en un acorde de do.

    Sol, sol, do. Este no tiene nada aquí abajo. Este sería aquí 5/3, 5/3, 5/3, 5/3, pero para no poner tanto rollo ahí, entonces solamente se pone do, sol, do y ya sé que con esto lo voy a terminar completando con un do, mi, sol y después aquí si, re, sol. Estos, por ejemplo, aquí cambian de posición porque es el mismo acorde y para que haya variedad. Porque también buscamos variedad dentro de la armonía, entonces hacemos ese cambio de posición en la mano derecha.

    Si quiero que sea entonces es cuando vienen esos te lo voy a contar acá. O sea, por ejemplo, si yo tengo un acorde, ¿por qué tienen esos números? Si yo tengo un acorde, digamos, en posición fundamental, eso significa que es un acorde de quinta y tercera porque tengo un acorde, por ejemplo, do, sol, es una quinta. Do, mi, es una tercera. Es un acorde 5/3, pero para no ponerle tanto rollo es una 5/3, entonces eso se obvia. Si no aparece nada, es 5/3. Es un acorde en posición de quinta, o sea, un acorde en posición fundamental.

    Pero si tengo, por ejemplo, una, hay ciertos números que implican que el acorde cambia de posición y hay otros números que implican que el acorde cambia de que se le agregan más sonidos. Ahora, voy a irme solamente ahorita con los más básicos, porque esos son los que yo utilizo para mis improvisaciones cuando estoy en las clases.

    Vamos a ver para qué cambia de posición y qué significa esto. Si yo tengo un acorde de do, mi, sol, aquí. Entonces, más sabes qué, déjame mover la cámara un poquito más para acá para que veas mejor el teclado. Voy a tratar de mantenerlo muy, digamos, conciso. Un acorde de quinta es el acorde que tiene esta posición. Lo puedo cambiar aquí. Yo puedo cambiar la posición de mi mano, pero como siempre tengo el do aquí abajo, no cambia la inversión.

    Ahora, una cosa es la posición y la otra cosa es la inversión. Muy importante eso. Si en vez de tener en el do, pongo un mi, y fíjate que acá no estoy tocando el mi en la mano derecha. Cuando pongo el mi acá, para que se escuche que el mi está acá abajo y no acá arriba, eso es la única razón. Esto es un acorde en primera inversión porque estoy invirtiendo el acorde. Por ejemplo, si solamente veo los tres sonidos de aquí, está la quinta y la tercera, pero si este lo pongo así, entonces aquí tengo una sexta y una tercera. La tercera, como te digo, la obvio, ni siquiera la hablo, pero cuando veo una nota que tiene un numerito 6 abajo, entonces ahí sí, ya es un acorde en primera inversión.

    ¿Por qué 5/3? Porque tengo, por ejemplo, aquí voy a poner do, mi, sol. Tengo una tercera y una quinta. Entonces es tercera y quinta. Entonces me queda así. Eso es porque esos son los intervalos, se basa en el intervalo. Entonces, por ejemplo, si tengo este mismo acorde, pero lo invierto, o sea, pongo en vez de poner el sol, el do abajo, entonces pongo el mi abajo y el do lo mando acá arriba. Entonces aquí me queda sexta y una tercera, pero acuérdense, la tercera la estoy obviando siempre. Nunca pongo la tercera a menos que sea para poner algo muy específico. Entonces, por ejemplo, tengo, si tengo un mi con un 6 abajo, significa que toco el mi, pero ese mi es un acorde en primera inversión. O sea, que ese mi es la sexta del acorde, por eso tiene el número. El número significa esta nota que vas a tocar es, en este caso, sexta. Está a una sexta de tu fundamental, del do fundamental.

    Y primera inversión. ¿Qué es lo que hago en la mano derecha cuando pongo la primera inversión? No la dejo igual.

    [Música]

    Abro la mano para que suene, para que el mi suene acá abajo. O si estoy en un acorde de sol mayor,

    [Música]

    también abro la mano. Si estoy en un acorde de re. Ahora, vamos a ver qué ejercicio puede servirte para esto. Empieza por hacer un acorde fundamental y después el primer inversión y regresas a fundamental.

    Y ahora viene lo que en verdad hacemos para improvisar.

    [Música]

    Entonces estoy tocando solamente sobre el primer grado. Es como si solamente estuviera haciendo un bordón.

    [Música]

    Solo que para darle un poco de más, digamos, variedad, entonces hago esta primera inversión, pero no toco solamente do, mi, do porque se puede confundir con mi menor. Entonces quiero que sea una primera inversión, entonces pongo las otras notas del acorde también para que se escuche que siempre do mayor y después solamente cantas una melodía.

    [Música]

    La idea no es que hagas melodías hermosas ni preciosas, como te acabas de dar cuenta, pero que solamente vayas haciendo como una base para que tu oído lo empiece a hacer y ya después.

    [Música]

    Y es lo mismo. Solo que aquí lo estoy haciendo la primera inversión solamente con la mano izquierda y la melodía con la mano derecha. Tener estas restricciones de movimiento en la improvisación, etcétera, ayuda mucho a que podamos buscar diferentes, ¿cómo decirlo? Sí, o sea, diferentes opciones para nuestra melodía. Siempre las restricciones nos van a ayudar a sacar una mayor creatividad. Entonces, eso es solamente lo que es la primera inversión sobre un solo acorde. Lo puedes hacer sobre un acorde menor también y no empieces cantando luego, luego. Solamente escúchalo y empieza a seguir la melodía.

    [Música]

    Esto también te va a ayudar para componer canciones, para tener unas improvisaciones más ricas. Mientras puedas hacer más con menos, al momento que tengas todo disponible para ti no vas a estar encasillada o encasillado en el mismo, digamos, en el mismo tren. Ok, voy a dejar este vídeo hasta aquí, que es acerca del bajo cifrado y la primera inversión, y vamos a empezar a ver a partir de ahorita cómo se escribe eso y cómo lo puedes interpretar una vez que lo ves escrito.

    Vamos a empezar por el 6 y el 7, pero 2, 3, 4 y 5 todavía no. El 5 todavía le falta rato, entonces aquí solamente me quedaría 6, donde tengo mi borrador. Siempre les digo a mis alumnos, deben de tener un lápiz para que escriban todo lo que el director dice y un borrador para que borren todo lo que el director dice. Entonces aquí solamente me quedaría 6, primera inversión. Lleva un grandioso 6. Entonces si yo tengo aquí un mi, esto sería un acorde de mi menor, pero si esta misma nota la tengo pero abajo le puse un 6, este es un acorde de do mayor sobre mi.

    Voy a hacer una secuencia armónica en este pequeño pentagrama. Solamente pongo aquí la clave de fa y aquí pongo mi, sol, sol, do. Este es un acorde en quinta, de posición de quinta. Estos también, y estos también en posición de quinta. Este es un acorde en posición de sexta. Entonces este es do mayor, do mayor, sol mayor, sol mayor y do. Puedo ponerle aquí algo para que sea más variado, pero además para encontrar esa tensión que buscamos dentro de la música, dentro de la armonía, para que se resuelva hacia este do. Y aquí sí vamos a utilizar el número 7.

    El número 7, por ejemplo, no implica un cambio de inversión. El número 7 implica que estamos añadiendo una nota. El número 7, déjenme ver si va a acabar este aquí, sí. El número, por ejemplo, aquí a partir de sol, el número 7 significa que hay además de sol, sol, significa que voy a poner una séptima aquí y después vamos a ver, bueno, por qué es una séptima mayor, una séptima menor. Estamos trabajando sobre la escala. O sea, si no más dice 7 es el fa natural porque como estamos en do mayor, entonces es un fa natural. Sol, si, re

    , fa. Entonces aquí, en el momento que llegamos aquí, vamos a trabajar un poquito lo que se llama tensiones. Entonces, por ejemplo, aquí sol mayor, y aquí otra vez la mano izquierda va a cambiar, ¿por qué? Porque tengo un fa natural en la mano derecha.

    Entonces aquí vamos a ver cómo sería eso. Entonces esto sería sol mayor. Entonces sería sol mayor con séptima menor y esto se resuelve hacia do mayor. Es solamente un acorde de séptima. Entonces tengo sol mayor, pero a partir de aquí. O también si se escucha en música moderna también se puede agregar el fa, porque también hay inversiones con séptima, etcétera. Entonces aquí solamente el sol, re, fa, si, sol, re, fa, si, sol, re, fa, si, sol, do mayor.

    [Música]

    Puse el fa arriba para que se escuchara más el cambio de lo que estaba haciendo.

    [Música]

    Sol mayor, primera inversión, sol mayor, primera inversión, sol mayor, sol mayor, do mayor, do mayor, do mayor, do mayor. Vamos a ver con el fa.

    [Música]

    Es un acorde en posición de quinta. Y aquí tiene el fa natural, y sol mayor, y esto se resuelve. Entonces es sol mayor con séptima menor y esto se resuelve hacia do mayor. Entonces, ¿qué hago con esto?

    [Música]

    Entonces ya de aquí puedo salir hacia otra parte.


  • Hellerau y Dalcroze

    Hellerau y Dalcroze

    La escuela Alemana Hellerau: cuna de innovación artística y educativa

    La Escuela Alemana Hellerau, situada en la histórica ciudad de Dresde, representa un pilar fundamental en la historia de la educación y la creatividad artística. Dentro de esta escuela se fundó un edificio para Emile Jaques-Dalcroze músico y pedagogo suizo en 1910 este instituto dedicado a la música fue un epicentro de experimentación educativa y artística que marcó un hito en la integración de música, danza y movimiento en la enseñanza.

    Festspielhaus Hellerau

    El legado de Emile Jaques-Dalcroze y su método revolucionario

    Jaques-Dalcroze, músico y pedagogo de origen suizo, nacido en Viena, formado entre Ginebra, Viena y Paris, llevó su visión pedagógica a otro nivel al crear una sinergia única entre la música y la expresión corporal fue el arquitecto de la innovadora «Gymnastique rythmique», un método educativo revolucionario que fusionaba la música con la expresión corporal y el movimiento al cual se le llamaba en Alemania Rhythmische Gymnastik.

    Su trabajo comenzó en su país de origen, después estableció la escuela Alemana en Hellerau la cual se convirtió en un centro de referencia para su enfoque pedagógico e inspiración de lo que más tarde sería el instituto Jaqués-Dalcroze en Ginebra. Su método, que abogaba por el aprendizaje a través de la experimentación y la sincronización del movimiento con la música, atrajo a estudiantes de toda Europa.

    El nacimiento en Hellerau de la Bildungsanstalt für Musik und Rhythmus (Escuela nacional para la música y el ritmo)

    En 1910, con el apoyo del empresario Wolf Dohrn quien fuera un influyente investigador educativo y cultural, Jaques-Dalcroze estableció la escuela Alemana Hellerau (Bildungsanstalt für Musik und Rhythmus). Fue construida según el concepto del arquitecto Heinrich Tessenow en el Gartenstadt Hellerau, su arquitectura clara fue el inicio del estilo Bauhaus. 

    Esta institución se destacó por su compromiso con la integración total de la música y el movimiento en la enseñanza. Contó con la participación de las innovadoras bailarinas y profesoras de danza Gret Palucca y Mary Wigman, quienes años más tarde continuarían con carreras proliferas y exitosas. También se sumó a la realización de festivales y la construcción del escenario de la gran sala el cual era muy innovador para la época ya que era modular y con un gran despliegue tecnológico en la iluminación, el prestigioso escenógrafo Adolphe Appia, cercano colaborador de Dalcroze.

    Mary Wigman

    Durante sus primeros años, la escuela atrajo a destacados artistas y músicos de todo el mundo como alumnos y colaboradores, tal es el caso de Isadora Duncan. Hellerau se convirtió en un referente en la vanguardia artística de la época.

    Isadora Duncan

    Desafíos y cierre temporal

    Tras la muerte de Wolf Dohrn en 1914, el estallido de la Primera Guerra Mundial y la renuencia por parte del gobierno para que permaneciera en el país al no ser ciudadano del mismo, Dalcroze tuvo que dejar Alemania, por lo que la escuela tendría que cerrar sus puertas a la educación y dar paso  a varios usos que fue desde una base militar hasta un centro de rehabilitación.

    El cierre temporal no significó su fin, sino más bien una pausa necesaria para replantearse y adaptarse a las circunstancias cambiantes del mundo. Hellerau estaba destinada a reinventarse y resurgir con un nuevo impulso después de la guerra, continuando su búsqueda por la excelencia en la educación y las artes.

    El renacimiento de Hellerau

    La escuela  Hellerau, después de un período de inactividad, fue revivida en 2006, el complejo se reabrió con una orientación más hacia las artes escénicas contemporáneas. Fue un intento de traer de vuelta la rica tradición cultural que alguna vez floreció en este lugar. La reapertura marcó un nuevo comienzo para Hellerau, manteniendo su importancia en el mundo artístico y cultural actual.

    La filosofía de Emile Jaques-Dalcroze, centrada en la conexión íntima entre música, movimiento y expresión corporal, sigue siendo una fuente de inspiración para la educación artística moderna.

    En cada rincón de este espacio, la esencia de Dalcroze perdura, recordándonos que el arte y la educación, cuando se funden en una armonía perfecta, pueden transformar al mundo.

    https://www.hellerau.org/de/

  • La Rítmica Dalcroze: Fundamento Esencial en la Dirección Orquestal para jóvenes.

    La música es un lenguaje universal que conecta a las personas de todas las edades y culturas. Para los niños, aprender música es una experiencia enriquecedora que no solo les permite desarrollar habilidades musicales, sino que también fomenta su crecimiento intelectual, emocional y social.

    En este contexto, la Rítmica Dalcroze emerge como una metodología invaluable en la enseñanza de música y dirección orquestal para niños. Desarrollada por el músico y pedagogo suizo Émile Jaques-Dalcroze a principios del siglo XX, esta metodología se centra en la importancia del movimiento y la expresión corporal como herramientas esenciales en el aprendizaje. En el ámbito orquestal, la Rítmica Dalcroze tiene un lugar natural en el entrenamiento músico-corporal de los aprendices e instructores y líderes de la orquesta. 

    La práctica musical no es solamente la emisión de las notas correctas. Hay elementos musicales  y extra musicales que permiten la correcta interpretación de una obra musical: Las notas (tono y ritmo), las frases, digitación, arcos, respiraciones, etc. En una orquesta debemos mantener la cohesión en estos elementos. Por esto la estructuración de las sesiones de ensayo es importante, pero también la preparación previa de los integrantes, el estudio de la partitura por parte del director y la representación de esta partitura en su gesto. Las habilidades para manipular los parámetros del sonido dentro de los límites de la imaginación, decodificar auditivamente la notación musical y luego manifestarlos físicamente son habilidades necesarias para todos los intérpretes de música (Meints, 2014).

    La preparación del director

    El director muestra a través de su cuerpo el contenido musical de una obra. La expresión corporal es un componente necesario en la expresión auditiva, ya que solamente así, se puede manifestar la música (Meints, 2014).

    El trabajo del director es completamente físico al momento de la presentación, pero esto viene fundamentado de un trabajo que integra el intelecto con el cuerpo. Si el director omite este paso en su preparación, no existirá el equilibrio mínimo necesario para le rendición de un trabajo musical en escena.

    El director no se preparará con un concierto en puerta. La preparación de quien lidere el ensamble debe ser a través de entrenamiento auditivo, corporal y metódologico. En este artículo hablamos del director de orquestas infantiles y juveniles. Un director de una orquesta profesional tiene frente a ella o el, un ensamble de músicos que han refinado su arte al mas alto nivel. En cambio en una orquesta juvenil, ese arte es todavía talento en bruto que debemos desbastar. Es energía con poco control que se traduce en un rango dinámico muy limitado, es cansancio despues de 40 minutos de ensayo, es falta de metodismo al estudiar, etc. Por eso la preparación metodológica de un director de orquesta juvenil o infantil es sumamente importante (aunque los atrilistas de grandes orquestas atestiguarán que esto es fundamental para cualquier director).

    La preparación corporal y auditiva deben venir intimamente ligadas, pues si el director entiende la obra auditivamente, pero falla en el aspecto corporal no podrá lograr su visión a través de su ensamble. O peor aún, si el director se enfoca en lo corporal sin haber dominado el aspecto auditivo, será una caricatura que divierte sólo a quien ve una orquesta por primera vez.

    Un director no improvisa, al menos no en el podium. Cada gesto está cuidadosamente intencionado para transmitir un elemento musical. Uno de los pilares de la Rítmica Dalcroze es precisamente eso: la representación corporal de cada elemento musical de una partitura.

    La preparación de los miembros de la orquesta

    Estamos pensando en jóvenes músicos entre 8 y 18 años de edad, la mayoría estarán en el rango de 12-18 y normalmente tus músicos más fuertes serán también los mayores de la orquesta, con algunas excepciones. Idealmente, los miembros de la orquesta tendrán una clase de Rítmica a la semana, 1 clase de instrumento y 3 ensayos de orquesta.

    Pero pocos vivimos en un mundo ideal y normalmente tenemos uno o el otro. En algunos casos se tiene 1 de cada uno a la semana y esto será suficiente, pero sólo si se desarrolla una buena relación entre los alumnos y el director o directora de la orquesta quien debe trabajar de cerca con quien lleve la sesión de Rítmica con los participantes, porque así tendrán un vocabulario en común que les ayudará a tener ensayos mas significativos. Para desarrollar este vocabulario, debemos practicar series de ejercicios de forma metódica. Con esto me refiero a que en el ensayo el director pueda hacer alusión a un ejercicio que hicieron para trabajar dinámicas, entonces, los músicos con esa memoria muscular tendrán una referencia real de lo que busca la directora o director.

    Herramientas de facilitación

    Dentro del tiempo de estudio de la partitura, la directora puede crear materiales de apoyo (o facilitación) que ayuden a los músicos a:

    1. Navegar facilmente la partitura
    2. Ubicar los lugares con dificultad
    3. Maximizar su tiempo de estudio

    Exigencias del podium

    El momento en que la directora está en contacto con el ensamble es durante el ensayo y la presentación. La diferencia entre ambos es que durante el ensayo podemos utilizar nuestra voz para hacer correcciones, los músicos hacen anotaciones, hay interrupciones y repeticiones para lograr la visión del director.

    La gestualidad del director debe de ser tan clara como una indicación verbal. El compás se debe mostrar impecablemente no sólo en sus brazos sino en todo su cuerpo. El pulso debe ser algo natural y la anticipación a la música debe ser tan oportuna como la comida cuando se tiene hambre. La formación del director debe cubrir estos aspectos básicos para que en el podium se perciba esta seguridad por parte de todos los miembros de la orquesta. Estamos guiando a nuestros alumnos en una visión musical que sólo podrá cristalizarse si todos actuamos en conjunto en el presente. No hay ayer, no hay después, sólo existe el ahora. Este principio Zen es muy verdadero en todas las artes escénicas.

    La preparación física entonces, del director, debe contener todos estos elementos que se pueden encontrar, una vez mas, en el camino de la Rítmica Dalcroze.

    La Rítmica Dalcroze no es una meta, es un camino y nos puede llevar a distintos lugares. En este camino nos encontramos con una mejor armonía de las respuestas de nuestro sistema nervioso ante distintos estímulos. Una mejor capacidad de anticipación, disociación e integración sonora con el grupo y ayuda sobre todo al desarrollo del oído interno. 

    Escuchar música es en sí una gran recompensa. (Zohn-Muldoon, 2002) Y hacer música lleva beneficios enormes para nuestro desarrollo personal y para el mundo que nos rodea. Formar parte de una orquesta va mas allá de hacer conciertos. Un músico de orquesta, ya sea director, atrilista o solista puede imaginar el mundo de una manera diferente y aunque sea por ese momento en que la música está sonando, en ese lugar, el mundo es así.

    Referencias

    Meints, K.L. (2014). The application of the kinesthetic learning theories of Emile Jaques-Dalcroze in conductor preparation Coursework. Proquest.

    Zoohn-Muldoon, R (2002). Conferencia:La composición en la música actual.