Categoría: Apreciación musical

  • Antonieta Rivas Mercado

    El Angel del Arte Mexicano

    Por Fabiola Rodea

    Su legado sigue siendo un faro de esperanza y motivación para todos aquellos que buscan hacer del mundo un lugar más bello y justo a través del arte.

    Antonieta Rivas Mercado nació en la Ciudad de México el 28 de abril de 1900, hija de Antonio Rivas Mercado, conocido por sus importantes aportes a la arquitectura de México en los que destaca su Victoria Alada más conocida como el “Angel de la independencia”. Desde muy joven, demostró una pasión por las artes y la cultura, educada en casa, motivada por su padre a leer, cuestionarse y aprender, Antonieta fue desarrollando una personalidad inquieta, intuitiva e intelectual.

    Muy joven vivió una temporada en París en donde fue aceptada sin conocimientos previos en una academia de ballet prestigiada, en esa época ya hablaba francés, inglés, alemán, italiano y griego, también se interesaba por la situación política de México con la revolución que iniciaba. A medida que crecía, se convirtió en una figura importante en el mundo de las artes y la cultura mexicana.

    Después de la muerte de su padre ella queda como heredera de una fortuna que utilizó para fomentar el arte y la educación en el país. En 1928, fundó el Teatro Ulises en la Ciudad de México, convirtiéndose en una de las primeras mujeres en establecer un teatro y a su vez actuar en algunas de las puestas en escena. El Teatro Ulises se convirtió rápidamente en un centro cultural de gran importancia dirigido por Xavier Villaurrutia y Salvador Novo, en los que participaban otros artistas importantes de la época como el pintor  Manuel Rodríguez Lozano.

    También se encargó de la traducción al español de varias obras importantes, siendo autora a su vez de artículos en revistas tanto en Europa como en México. Antonieta era una verdadera mecenas del arte, y utilizó su influencia y  posición social para apoyar a numerosos artistas emergentes y  proyectos culturales importantes. Pero su apoyo al arte no se limitó solo a los grandes proyectos. Antonieta también apoyó a jóvenes artistas, dándoles la oportunidad de mostrar su trabajo en su casa, organizando exposiciones de arte y financiando sus proyectos creativos e incluso dándoles albergue como en el caso del escritor Andrés Henestrosa.

    Antonieta apoyó la iniciativa de Carlos Chávez para fundar una orquesta sinfónica en el país. Gracias a su colaboración y la de otros miembros de la sociedad, se logró reunir los fondos necesarios para crear la orquesta, ella estaba convencida de que México necesitaba una orquesta sinfónica de primer nivel para mostrar al mundo la calidad de la música y el talento mexicano.

    Más tarde en 1929 Antonieta participó activamente en la política del país patrocinando y acompañando a José Vasconcelos durante su campaña rumbo a la presidencia de México. Esto la sensibilizó aún más al ver la realidad de un México sumido en la ignorancia y la pobreza. Se encargó de crear un comité de mujeres promotoras de dicha campaña argumentando el derecho a voto para la mujer. 

    En esta última etapa de su vida comenzó a perder dinero y vender propiedades para poder seguir invirtiendo en la campaña con la firme convicción de que ganaría Vasconcelos, con quien también tenía una relación sentimental.

    Después de que Vasconcelos pierde  por un fraude electoral, su ex-esposo gana la patria potestad de su único hijo, incluso ella fue de las primeras mujeres en solicitar un divorcio. Aunado a esto pierde toda su fortuna, Antonieta cae en una profunda depresión terminando con su vida a los 31 años el 11 de febrero de 1931 disparando directo al corazón con un revólver que fue propiedad de José Vasconcelos al interior de la Catedral de Notre Dame. 

    Sin duda Antonieta fue una figura excepcional en la historia de México, amiga de artistas como Diego Rivera, Orozco, Siquieros, Villaurrutia, Garcia Lorca entre otros artistas destacados e intelectuales de la época a quienes brindó apoyo siendo una defensora incansable del arte y la cultura creyendo siempre en una transformación social por medio de estos. Su legado sigue siendo un faro de esperanza y motivación para todos aquellos que buscan hacer del mundo un lugar más bello y justo a través del arte. 

    Antonieta Rivas Mercado, esa mujer estilizada, de ojos profundos y dedos largos, amante de tocar el piano, siendo reconocida por toda la ciudad como una dama elegante a bordo de un Cadillac azul atravesando la ciudad bajo las alas de la victoria en búsqueda siempre de transformar México en un lugar mejor haciendo del arte y la cultura una fuerza transformadora en nuestras vidas y en nuestra sociedad.

  • La música clásica en la Semana Santa

    La música clásica en la Semana Santa

    La Semana Santa es una época muy especial en la cultura cristiana, y ha sido una fuente de inspiración para muchos compositores de música clásica a lo largo de los años. Hay muchas obras clásicas que se asocian con la Semana Santa, y algunas de las más alucinantes son las siguientes: (Encuentra la playlist la final de este artículo!)

    La Pasión según San Mateo y San Juan de Johann Sebastian Bach

    Estas obras son de las más importantes en la historia de la música. La pasión según San Mateo es para doble coro (en su última revisión) y la Pasión Según San Juan se reconoce como más enérgica que la primera. Ambas son en dos partes y los textos vienen de los evangelios de ambos Mateo y Juan. Son obras musicales que se interpretan todos los años y no sólo en estas fechas. Y siguen sirviendo de inspiración y modelo para jóvenes compositores.

    El Mesías de George Frederic Handel

    Su estreno en el viernes Santo de 1742 en Dublin tuvo una recepción tibia. Sin embargo, con el tiempo fue adquiriendo popularida hasta ser una de las obras musicales mas interpretadas y grabadas en la historia!  La primera parte es acerca del nacimiento y vida de Cristo. La segunda parte es la Pasión y la tercer parte es la resurrección y vida eterna.

    Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz de Franz Joseph Haydn

    Se compuso alrededor de 40 años después de El Mesias de Händel. Esta obra se compone de siete sonatas (aunque no lo que conocemos como sonata en la actualidad) flanqueadas por una introducción y un Terremoto final. Cada una de las Sonatas representa una de las últimas palabras de Cristo en la cruz. El pago de la comisión fue con un pastel, pero después se descubrió que estaba lleno de monedas de oro!

    Stabat Mater de Giovanni Battista Pergolesi

    Esta obra es un canto religioso que se asocia tradicionalmente con la Semana Santa. La letra del canto se basa en la descripción de la Virgen María sufriendo mientras observa la crucifixión de su hijo.

    Passio de Arvo Pärt

    Esta obra es una interpretación moderna de la Pasión según San Juan, y es una de las más populares de la música clásica contemporánea. La música es minimalista y meditativa, y crea un ambiente de reflexión y contemplación.

    En cuanto a la ópera hay unas que tienen referencias a la Semana Santa, como  La Condenación de Fausto de Hector Berlioz, que tiene una escena donde Mefistófeles les muestra la “Escena de Pascua” a Fausto.

    Puesta en escena de Oliver Py en Ginebra, Suiza. 2008
    Cavaleria Rusticana en Nueva York. 2016

    «Cavalleria Rusticana» de Pietro Mascagni, que inicia durante la mañana de Pascua y escuchamos cantos de Pascua dentro de la obra.

    Existen muchas mas obras musicales que han sido inspiradas por esta época secular. Tu recuerdas alguna además de estas???

  • ¿Cuál es la materia mas importante de la escuela?

    ¿Cuál es la materia mas importante de la escuela?

    Por Manuel Zazueta

    Quería que la respuesta fuera “Las artes” pero…

    El estudio de cualquier disciplina, ya sea científica o artística no debería de tener mas justificación que el mero hecho de abonar a nuestra formación como personas. Como seres humanos buscamos un equilibrio entre lo que sabemos, nuestras acciones y lo que sentimos correcto. Dependiendo de nuestra motivación llegaremos lejos o no tanto en nuestro conocimiento, pero siempre irá de la mano con nuestras acciones y nuestro potencial para tomar acción y estas acciones estarán determinadas nuevamente por nuestra motivación y nuestro sentido de lo correcto.

    Sin embargo, la escuela no funciona así. Cualquier escuela es un cúmulo de conocimientos y desarrollo de habilidades que nos permitirán continuar con nuestra vocación de seres sociales, Zoon Politikon. La motivación generalizada de continuar con estudios estandarizados (Educación básica, media y superior) es el poder continuar en ese mismo camino de estudios y culminar en una actividad económicamente remunerable que nos permita entregarnos al ocio en los tiempos libres de esta actividad. Pero si nuestra motivación es diferente y lo que buscamos es seguir avanzando en nuestra formación intelectual, física o una combinación de las dos. Entonces nuestra motivación adquiere tintes mucho mas profundos. Los cuales pueden ir desde la superación personal hasta el compartir y servir a otros a través de nuestra experiencia.

    Para que una materia encuentre un sitio dentro del mapa curricular de una carrera, ésta debe estar directamente relacionada con la especialidad en estudio o mostrar un beneficio práctico innegable (y si es posible cuantificable mediante evidencias). En el caso de la educación básica la elección de materias (además de venir por parte de las autoridades) se da por la demanda que tenga en nuestra comunidad educativa. Es decir, además de las materias obligatorias, algunas se agregan porque las madres y padres de familia junto con la escuela las consideran enriquecedoras para sus hijas e hijos. Algunas vienen de moda, otras son tradición y en algunos casos impuestas (afortunada o desafortunadamente) por alguien con poder.

    Entonces, ¿Cómo justificamos la existencia de una materia que es de las primeras a eliminarse cuando hay cortes de presupuesto?

    Para nosotros como artistas es imprescindible. Pero la mayoría de la población no tienen esta inclinación, entonces debemos encontrar maneras para hacer relevante esta materia a cualquier persona. Así como el pensamiento matemático afecta a todos y cada uno de los seres humanos, la música también debe de adquirir este estatus. No sólo por su valor estético, sino su utilidad como herramienta en el desarrollo del ser humano.

    Asi pues, obviando el valor estético y aunque dista mucho de ser ideal, una de las maneras de justificar la clase de música es a través de la transversalidad que esta disciplina artística conlleva. Mientras realizas una actividad musical se activan diferentes neurotransmisores. La dopamina es uno de los que mas ha recibido interés en diversos estudios. Escuchar música o ser parte del proceso de crearla o interpretarla genera reacciones químicas en nuestro cuerpo y la mayor parte de las veces tienen un impacto positivo: Si estamos estudiando y escuchamos cierto tipo de música o sonidos nos podemos concentrar mas, si estamos en el gimnasio y escuchamos cierta canción retomamos nuestros brios y hay canciones o piezas que nos pueden poner de buen humor.

    La actividad musical desarrolla, al mismo tiempo, habilidades motoras finas, coordinación, concentración, memoria, desarrollo del oído interno, habilidades matemáticas, linguísticas y emocionales. Aun mas sorprendente es que muchas veces no tenemos que ser conscientes de lo que hacemos para desarrollar estas habilidades.

    Las presentaciones dentro de la comunidad educativa también son un poderoso justificante. Sólo no debemos caer en el error de montar espectáculos. La escuela no es una casa productora. Lo importante de los conciertos, festivales, presentaciones, clases abiertas, etc. es el proceso. El resultado mostrará un producto terminado, en las posibilidades de los alumnos debemos tener en cuenta su edad. Pedirles a los alumnos que memoricen coreografías en base a contar pasos tiene el mismo valor pedagógico que pedir que memoricen las tablas de multiplicar: Ninguno.

    Si hacemos presentaciones que se muestren como “entretenimiento” entonces nuestra materia será solamente el momento donde ensayen el concierto. El día del concierto esto puede parecer bueno, pues recibiremos comentarios positivos sin parar. Pero a medida que se diluya esta impresión (que sucede mas rápido de lo que pensamos) aumenta la presión por hacer algo mas esspectácular de parte de todos los involucrados. La mejor forma de establecer una sólida presencia es justificar cada número que presentemos en un elemento de nuestra curricula, así no perderemos tiempo ensayando, ya que los alumnos habrán estado trabajando en esto durante su clase. Por ejemplo, en México hay una costumbre de que al final del preescolar (si, a los 6 años) se espera que las niñas y niños bailen un Vals, evidentemente no en todas las escuelas, pero por razones del ejemplo es un vals. Entonces deberían estar familiarizados con música a 3 tiempos, el tipo de desplazamiento que podrían hacer asi, a 3 tiempos, las melodías propias de un vals, cambios de tempo e intensidad. Si trabajamos estos elementos durante el año escolar, el Vals lo estaremos montando en 2 clases, sin necesidad de memorizar, gritar o lagrimas de sangre! Todo lo hemos trabajado, está en ellos. Ahora con lo que queda, lo que ellos comprenden y pueden expresar corporalmente individual y colectivamente, realizamos un número para presentar. 

    Alguna vez le pedí a una directora mas tiempo de clase con mis alumnos. 90 minutos a la semana en vez de 45. Su respuesta fue: “Me encantaría, pero para eso tendría que ampliar el horario escolar. Si no, a quien le quitamos horas? A inglés, matemáticas, educación física? O cual se te ocurre a ti?” Claro que no pude responder. Si le das mas tiempo a una le quitas tiempo a otra y la conclusión a la que llegué vino ayudada de las palabras de Émile Jaques-Dalcroze. “Si formamos en los niños la costumbre de cantar y hacer música en casa, 1 hora a la semana será tiempo suficiente”. Nuestra materia es muy noble y podemos cosechar sus frutos escuchando música, cantando, haciendo música, interpretándola, etc. Y si lo hacemos bien podemos encontrar en las familias de nuestros alumnos el mejor conducto para realizar esto. Cuando estoy trabajando con una canción con mis alumnos y me encuentro a algún padre o madre de familia en la calle los comentarios siempre son: “Mi hija se pasa el día cantando la canción que están haciendo en la clase de música.” Y siempre les respondo: “Excelente, espero que usted cante y baile con ella!” No creo que eso le pase a los maestros de matemáticas: “Mi hijo se la pasó haciendo ecuaciones todo el día” Quizá lo hagan, pero a regañadientes o con la motivación de pasar el examen. Pero cuando es música quieren cantar, se quieren llevar la tarea a casa, practicar, he tenido clases que los dejo sólo practicar y terminan haciendo cosas maravillosas. Sólo necesitamos preparar el terreno, darles una buena motivación y uno que otro consejo.

    La materia más importante de la escuela no es música, las artes o matemáticas. Lo mas importante es que dejemos de darle importancia a nuestras materias y entendamos la importancia que tiene cada materia en el desarrollo de cada niña o niño individualmente, caso por caso. Necesitamos ser flexibles y si te avisan que faltarán a la orquesta porque estarán en un juego de futbol, necesitamos agradecerles por avisar, desearles éxito y qeu recuerde practicar para el próximo ensayo. Entonces, la materia mas importante de la escuela es la materia humana.

  • La teoría musical en las escuelas de educación general

    La teoría musical en las escuelas de educación general

    La música es un lenguaje universal que nos permite comunicarnos y expresarnos de maneras diversas. Además, su estudio y práctica pueden brindarnos numerosos beneficios, como el desarrollo de habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Por esta razón, es importante que la teoría musical sea parte de la educación general en las escuelas, para que los estudiantes puedan comprenderla, apreciarla y crearla.

    Escribir música es solo una de las muchas habilidades que desarrolla un estudiante de música

    En muchas escuelas, la música es vista como una actividad extracurricular o un pasatiempo, y no se le da la importancia que merece en el currículo educativo. Sin embargo, la teoría musical puede ser enseñada de manera integrada en otras áreas del conocimiento, como la matemática, la física y la historia. Por ejemplo, el ritmo y la melodía pueden ser utilizados para enseñar conceptos de proporciones y fracciones, la acústica y la resonancia, y la evolución cultural y social.

    Además, la enseñanza de la teoría musical en las escuelas puede fomentar la creatividad y la expresión individual de los estudiantes. A través del aprendizaje de los elementos básicos de la música, como la armonía, la melodía, el ritmo y la forma, los estudiantes pueden explorar diferentes estilos y géneros musicales, y desarrollar su propio estilo y voz como creadores. Asimismo, pueden aprender a apreciar y valorar la música de otras culturas y épocas, y comprender la importancia de la música en la sociedad.

    Para incluir la teoría musical en las escuelas de educación general, es necesario contar con docentes capacitados y recursos didácticos adecuados. Los docentes deben estar formados en las teorías y prácticas pedagógicas de la enseñanza de la música, y contar con habilidades y conocimientos musicales suficientes para guiar a los estudiantes en su aprendizaje. Por otro lado, los recursos didácticos pueden ser materiales didácticos interactivos, instrumentos musicales, software de composición musical, entre otros.

    En conclusión, la teoría musical es una parte fundamental de la educación general en las escuelas, ya que puede contribuir al desarrollo integral de los estudiantes y a su formación como seres humanos creativos y críticos. Por nello, es importante que se incluya en el currículo educativo y se le dé la importancia que merece como un medio de comunicación y expresión cultural.

  • Jazz… en una clase Dalcroze?

    Jazz… en una clase Dalcroze?

    Roberto Rábago

    “He resuelto mi papel como docente e instructor de clases de música aplicando el método/filosofía Dalcroze, usando […] el género en el que mejor me desempeño, el jazz”

    Émile Jaques-Dalcroze (Viena, Austria 1865-1950), fue un compositor (músico, productor, promotor, etc.) y pedagogo que entre los años de 1892 a 1910, desarrolla un método para la enseñanza musical a través del movimiento, como resultado de su práctica docente dentro del Conservatorio de Ginebra, Suiza, donde era profesor de Armonía.

    Esta búsqueda de recursos y estrategias didácticas le lleva a encontrar un enfoque multidisciplinario, apoyado en gran parte por ejercicios y dinámicas propias de la danza, para aplicar en la enseñanza musical. De esta búsqueda, y a partir de la práctica y la “tradición oral”, surge el método/filosofía Dalcroze. Agrego un enlace a una nota biográfica que publica el Instituto Jaques-Dalcroze en su página web: Bio, Émile Jaques-Dalcroze

    Los tres pilares fundamentales en la práctica del método/filosofía Dalcroze, son: solfeo, rítmica e improvisación.

    El solfeo, se refiere a la traducción, a través de una ejecución práctica, de la lectura de un elemento musical, puede ser un patrón rítmico, melódico, etc., y suele practicarse a través de ejercicios de verbalización y/o a través del uso de palmadas, pisadas y otras técnicas para generar sonidos a partir de movimientos corporales.

    La rítmica se refiere a la integración-asociación de movimiento a un estímulo sonoro/musical.

    La improvisación es el recurso/herramienta que permite desarrollar una idea, en este caso, una idea musical o de movimiento (gesto), de forma espontánea y con el propósito de explorar las características elementales de la misma.

    Ahora, los cinco elementos básicos para cumplir con los criterios de este método son: espacio, grupo, música, materiales y movimiento.

    Así que, si se cumplen los tres pilares y los cinco elementos básicos (o la mayoría), se considera una “clase Dalcroze”.

    Este es el punto de partida.

    El vínculo con el jazz

    La música es un lenguaje.

    El jazz, a mi entender, más que un género musical, es una “lengua” (idioma), dentro del lenguaje de la música.

    En mi experiencia con el método/filosofía Dalcroze, me he encontrado con la imperiosa necesidad de estudiar para desarrollar mis habilidades en el piano; ya que Émile Jaques-Dalcroze fue un pianista destacado y además era compositor, dejó como parte de su legado una gran colección de canciones y piezas para piano diseñadas para ejercer su método/filosofía, además de establecer una dinámica de transmisión oral del conocimiento del mismo, hecho que refuerza la aplicación del sistema a partir del piano como instrumento de acompañamiento de las dinámicas con música en vivo.

    Al no ser el piano mi instrumento principal, me descubro corto de repertorio y de recursos instrumentales… Esto, como docente, es un problema. Afortunadamente, tiene solución: estudiar piano! Claro que, es una solución a mediano y largo plazo… 

    En tanto, mientras continúo mi proceso formativo en el piano, he resuelto mi papel como docente e instructor de clases de música aplicando el método/filosofía Dalcroze, usando mi instrumento principal, que es la guitarra (y también uso el piano)… y el género en el que mejor me desempeño, el jazz (y también uso música de otros géneros, incluído el clásico).

    Este enfoque es algo distinto del estándar, que se apoya principalmente en el uso de música “clásica”, sin embargo este enfoque me ha permitido desempeñar mi labor docente de forma natural, al estar concentrado en la actividad en turno, y en la experiencia que viven mis estudiantes, sin ocuparme demasiado sobre la ejecución pues es de un instrumento que domino, en un lenguaje musical que conozco y manejo con facilidad.

    Así que decido usar el jazz desde la guitarra (y el piano) para aplicar el método/filosofía Dalcroze en mis clases de estimulación musical, iniciación musical, solfeo, entrenamiento auditivo, ejecución instrumental y hasta en clases de armonía y composición musical, con muy buenos resultados.

    Considerado todo lo anterior, y sin mayores pretensiones, presento en este artículo una serie de argumentos, a través de algunos ejemplos, en los que fundamento el uso del jazz como lenguaje musical dentro de la dinámica de una clase Dalcroze.

    Fundamentos, aplicación 

    En primera instancia, me remito a los tres pilares fundamentales en la práctica del método/filosofía Dalcroze, que son: solfeo, rítmica e improvisación.

    El solfeo

    El ejercicio del solfeo en la enseñanza musical, suele ocurrir en un entorno escolarizado,  generalmente desde un enfoque tradicional riguroso, en el que se pretende entrenar al estudiante a reaccionar de forma ágil y precisa para interpretar y ejecutar de forma simultánea un contenido musical, a esta habilidad se le conoce como lectura a primera vista. El desarrollo de esta habilidad es fundamental para la práctica profesional de un concertista y de cualquier instrumentista que se apoye en la lectura musical para su desempeño.

    Dentro de este esquema tradicional, encontramos innumerables ejemplos de músicos instrumentistas virtuosos, altamente capacitados y claros ejemplos de su exitoso desempeño en la lectura a primera vista… también encontramos innumerables ejemplos de músicos instrumentistas autómatas del instrumento que ejecutan de forma mecánica el repertorio del que participan.

    Dalcroze plantea un ejercicio experimental del solfeo, es decir a partir de la experiencia. Este enfoque permite que el practicante del solfeo experimente a través de su cuerpo y voz como instrumento y medio musical primario. De esta manera, el practicante del solfeo se involucra de forma integral y profunda.

    La práctica que propone Dalcroze parte de un conocimiento empírico, fundado en la sensación que experimenta el participante del solfeo y, en una segunda instancia se puede racionalizar el concepto para representarlo (y traducirlo) gráficamente; a diferencia del enfoque tradicional, que por lo regular parte de la racionalización del concepto seguido de la práctica.

    Bueno, y ¿todo esto, que tiene que ver con el jazz?

    Nada, y todo a la vez

    En el jazz, al igual que en la práctica Dalcroze, se suele partir desde la experiencia.

    En mi experiencia, lo primero que aprendí fue a contar… al estilo del jazz, solo marcando los pulsos 2 y 4, de un compás de cuatro pulsos, que es la medida común. Es decir, se cuentan medidas de cuatro pulsos, pero solo se marcan ( o acentúan) el segundo y cuarto pulsos, de forma constante.

    Esta práctica es clave para que una música suene a jazz, es parte del estilo. Y, aunque es posible representar esta práctica de forma gráfica en una partitura, y racionalizar de esta manera el concepto, y para ello anexo un ejemplo (ver Ejemplo 1):

    En el Ejemplo 2, se ilustra la diferente ejecución del solfeo, con un criterio clásico vs un criterio jazzero (ver Ejemplo 2):

    La Rítmica 1, ilustra la representación gráfica de sonidos de duraciones distintas dentro de una unidad métrica (compás) de cuatro pulsos, con una lógica de división binaria equivalente donde, en el primer compás se representa un sonido con duración de los cuatro pulsos del compás; en el segundo compás se presentan dos sonidos con duración de dos pulsos cada uno; en el tercer compás se presentan cuatro sonidos con duración de un pulso cada uno; y en el cuarto compás se presentan dos sonidos equivalentes por cada pulso del compás. En el cuarto compás es que se presenta ahora una sub-división del pulso, también con una lógica binaria de fracciones equivalentes. Este es el criterio “clásico” o “standard” de la subdivisión del pulso, en este contexto.

    La Rítmica 2, ilustra la representación gráfica de sonidos de duraciones distintas dentro de una unidad métrica (compás) de cuatro pulsos, con una lógica de división binaria equivalente donde, en el primer compás se representa un sonido con duración de los cuatro pulsos del compás; en el segundo compás se presentan dos sonidos con duración de dos pulsos cada uno; en el tercer compás se presentan cuatro sonidos con duración de un pulso cada uno; y en el cuarto compás se presentan tres sonidos equivalentes por cada pulso del compás. Este criterio de sub-división ternaria del pulso no es exclusivo del jazz. Se presenta en mucha música clásica y también en música tradicional de diferentes culturas; solo que se en una transcripción de la escritura, se representa con alguna unidad métrica de naturaleza mixta o compuesta, en la que la sub-división del pulso, de origen, es ternaria.

    En la Ejecución “jazzera” de la Rítmica 1, se ilustra el resultado de la lectura del cuarto compás con un criterio “con swing”, que se refiere al efecto columpio que se genera al considerar que el primero de los sonidos agrupados en el primer pulso tenga duración de dos terceras partes equivalentes, y el segundo la parte restante.

    Para comprender esta diferencia, es necesario practicar las dos formas. De esta necesidad de práctica a priori, encuentro mucha congruencia con el método/filosofía Dalcroze.

    El jazz en la Rítmica

    Para ejemplificar esta relación, me remito a la práctica de los cuatro desplazamientos básicos contemplados en el método/filosofía Dalcroze, que son: caminar, correr, galopar y salticar. 

    En la aplicación de los ejercicios de desplazamiento, se suele acompañar la dinámica con el piano. Un recurso común a utilizar en estos ejercicios es el uso de Bajos de Alberti, que es una herramienta práctica característica de la música del periodo clásico. 

    La alternativa “jazzera”, “walking-bass-line

    El jazz en la improvisación

    El jazz es improvisación. La práctica “standard” en el jazz es comenzar tocando el “tema” o melodía principal una o dos veces(en ocasiones precedido de una intro…frecuentemente de carácter improvisatorio), seguido de turnos de solos, es decir, se mantiene una base rítmica para acompañar a uno o varios solistas durante la estructura de la pieza musical. La duración de los solos es determinada por los solistas, la banda o el arreglo. En esta sección, se acostumbra permitir que cada solista aporte un ejercicio de improvisación a partir de los elementos musicales presentados en la melodía principal, aunque puede ocurrir cualquier cosa…(jaja).

    Una vez finalizada la sección de solos, la costumbre es regresar a la ejecución del tema o melodía principal, y concluir la pieza.

    En esta sección intermedia de solos encontramos innumerables ejemplos de ejercicios de improvisación documentados en grabaciones legendarias por los “jazzistas” a lo largo de la historia discográfica del género.

    Justificación estética

    Yo soy mexicano, vivo en Ciudad de México. En esta ciudad he desempeñado mi práctica docente que comienza en mayo del año 2002. A la fecha, la mayoría de mis estudiantes tienen un perfil cultural mucho más cercano a la música popular (rock, pop, funk, boleros…etc.) y tradicional (mariachi, canción ranchera, son jarocho), que a la música clásica. Tiene que ver con la cultura, la educación y los valores de la sociedad general.

    Es una realidad cultural muy diferente a la de una sociedad europea, o eurocéntrica, en las que la música llamada clásica es una manifestación cultural de un periodo histórico de su sociedad. La práctica de Dalcroze surge en este entorno eurocentrista, y es natural que se utilice la música que representa a su sociedad, y también es natural la respuesta de los estudiantes a una tradición de su cultura. Se aprovecha la inercia que brinda la identificación cultural.

    Ha sido en parte por la afinidad de la mayoría de mis estudiantes hacia la música popular en México y Latinoamérica en general (y en parte por mi propia afinidad también) que he encontrado muy conveniente el uso del jazz como lenguaje principal en mis dinámicas de clases siguiendo el método/filosofía Dalcroze.

    Al respecto, fundamento mi práctica a partir de la aplicación de un principio de musicoterapia, el concepto de ISO que establece Benenzon (Identidad Sonora…):

    “El principio de ISO-Arquetipos (Jung)-Imprinting (Lorenz)

    Defino el concepto de ISO como el conjunto infinito de energías sonoras, acústicas y de movimiento que pertenecen a un individuo y lo caracterizan.

    Este movimiento energético interno está formado por la herencia sonora, por las vivencias sonoras gestacionales intrauterinas y por las experiencias sonoras desde el nacimiento hasta la edad adulta.”

    La Identidad Dalcroziana.

    Ya que comenzamos a hablar de identidad, a partir del concepto de ISO, aprovecho para referirme a la Identidad Dalcroziana.

    En el libro que publica Bachmann sobre la Rítmica Dalcroze, dedica un apartado dentro del capítulo de introducción, al concepto de Identidad Dalcroziana, en el que subraya la posibilidad de referirse al “método” creado por Dalcroze con otros términos como “empresa”, “enfoque” o “experiencia”, dada la naturaleza flexible y de carácter improvisatorio de este “método”. Es por este motivo que decido referirme al mismo como método/filosofía, ya que es más un criterio que un instructivo.

    Conclusión

    El jazz funciona perfecto, en la opinión del autor, como lenguaje musical de acompañamiento en las dinámicas de enseñanza musical en la aplicación del método/filosofía Dalcroze.

    Ciudad de México, a 23 de febrero de 2023