Cómo Planificar un Festival Escolar de Música: Consejos Clave para Docentes

Capítulo 2: Cómo Planificar un Festival Escolar de Música: Consejos Clave para Docentes

En este episodio de El Profe de Música, exploramos estrategias clave para preparar festivales escolares exitosos. Desde la selección del repertorio y la incorporación del movimiento según la metodología Dalcroze, hasta la importancia de los ensayos generales y la retroalimentación positiva, este episodio está lleno de consejos prácticos para hacer que cada presentación sea memorable. ¡Acompáñanos y descubre cómo transformar los festivales en una experiencia inolvidable para tus estudiantes!❤️🎶

Transcripción

Hola, bienvenidos al podcast El Profe de Música. Yo soy Manuel, tu anfitrión, y en este espacio exploraremos juntos el arte de enseñar y aprender música con creatividad, pasión y, por supuesto, un toque de Rítmica Dalcroze. Yo soy maestro de Rítmica Dalcroze desde hace más de 20 años y tengo más de 25 años de experiencia.

En el episodio de hoy hablaremos de la planeación de festivales, que es un aspecto fundamental para mostrar el trabajo y avance de tus alumnos. Además, al hacerlo bien, es una gran oportunidad para aprender acerca del aspecto escénico que tiene la música. Si estás buscando nuevas ideas para tus clases, estrategias para conectar mejor con tus estudiantes, o simplemente una buena dosis de inspiración musical, quédate a seguir escuchando porque en este episodio vamos a decir cosas muy interesantes.

Además, no olvides que puedes participar activamente en este espacio. Puedes dejarme tus comentarios en cualquier plataforma donde nos estés escuchando o mandar un mensaje a elprofe@cielitoarte.com. Y ya que estás ahí, no olvides dejar una reseña de cinco estrellas al podcast. Es un pequeño gesto, pero que de verdad nos sirve muchísimo.

Ahora, prepárate para un viaje musical lleno de aprendizaje y descubrimiento.


El arte del movimiento no solo libera el cuerpo, sino que también une a las personas en una experiencia compartida de ritmo y expresión.
Émile Jaques-Dalcroze

Hace varios años, cuando empecé a dar clases en preescolar, tenía claro que los festivales eran una gran presión, porque siempre queremos que salgan perfectos. Lo primero que me dijeron fue: “Ah, no te preocupes. Es solamente que los niños estén en un escenario, canten unas canciones y ya”. Pero, ¿cómo las van a cantar? Entonces, cuando preparas la canción, te dicen: “Ah, bueno, pero también tienen que tener cierto movimiento, un baile”. Y yo: “¿Poner un baile? Pero yo soy profe de música, yo doy clases de música”.

Entonces empecé a ensayar, quería que saliera perfecto, y comenzaba con meses de preparación, ¡tres meses antes! Por supuesto, me ofrecían más ensayos: “Claro que sí”. Pero, después de años de experiencia, de ensayo y error, llegué a una conclusión que no creo que te vaya a sorprender mucho: no necesitas empezar tres meses antes. No necesitas sobreensayar a tus estudiantes para lograr un festival exitoso. Y déjame te digo por qué.

Cuando comenzamos a ensayar demasiado pronto, corremos el riesgo de que los niños se aburran. Y no solo eso: los ensayos dejan de ser emocionantes. Empieza a sentirse como una rutina pesada y afecta su motivación. En vez de verlos entusiasmados con el escenario, con la canción, y con las ganas de estar frente a sus papás y sus familias, a menudo vemos solo caras cansadas y sin energía.

Por otro lado, lo que he descubierto es que, si empiezas tus ensayos en cierta fecha y con un número bastante limitado de sesiones, tu festival puede ser un éxito. El periodo de tiempo que escojas depende mucho del tiempo de clase que tengas con tus alumnos, el tiempo libre del que disponga el equipo de la escuela. Por ejemplo, en mi caso, he encontrado que cinco semanas antes del festival es ideal. Pero ojo, es ideal para empezar el proceso del festival, no para empezar a ensayar ya.

Esto me permite planificar las piezas musicales y las coreografías, ensayar cada sección con tiempo para ajustes, pero sin agotarnos, y mantener el entusiasmo y la frescura hasta el gran día. Esto es para montar una canción con movimiento, quizá dos, pero no con grandes movimientos. Además, siempre debes considerar la edad de tus alumnos, pensando también en el tiempo de clase que tienes con ellos. A veces tienes una clase de 50 minutos, o dos clases de media hora, o incluso dos clases de 20 minutos, como me he encontrado en varios centros educativos de México y Latinoamérica.

Para comenzar, selecciona canciones que se adapten al nivel de tus estudiantes. Esto es crucial. Busca piezas que no solo sean accesibles en términos de habilidad, sino que también les resulten divertidas y significativas. Recuerda que la música tiene que ser algo que disfruten, no una carga.

Ahora bien, ¿cómo incorporamos la Rítmica Dalcroze en estos ensayos? Aquí es donde entra en juego la magia del movimiento. Una técnica que me ha funcionado muy bien es usar patrones de movimiento simples para reforzar el ritmo y la musicalidad de las canciones. Por ejemplo, en vez de simplemente cantar una canción, invito a los estudiantes a caminar o marchar al ritmo mientras cantan. Esto no solo hace el ensayo más dinámico, sino que también ayuda a fijar el ritmo en sus cuerpos, lo cual es clave para una presentación fluida.

Otro punto importante: la improvisación. ¡No tengas miedo de permitirles explorar! A veces, dejar que los niños propongan movimientos o pequeñas variaciones en las canciones puede traer resultados increíbles. Les da un sentido de propiedad sobre la presentación y, lo más importante, se divierten mientras lo hacen.

Hablemos de los ensayos generales. Estas son las últimas piezas del rompecabezas. Yo recomiendo que, como mínimo, tengas dos ensayos generales antes del festival. Uno debe ser una simulación completa de la presentación, con vestuario y todo lo que se necesite. Esto les da a los estudiantes una idea de cómo será el día del festival y les ayuda a sentirse más cómodos en el escenario. El otro puede ser un ensayo general más corto, centrado en los detalles finales: ajustes de último minuto, repasos de entrada y salida del escenario, etc.

Finalmente, no olvides la retroalimentación. Pero aquí hay un truco: enfócate en lo positivo. Por cada corrección que hagas, da al menos dos comentarios positivos. Esto mantiene alta la moral y ayuda a que tus estudiantes se sientan valorados y confiados en sus habilidades.

Y bueno, eso es todo por hoy. Espero que estos consejos te sean útiles para tu próximo festival escolar. Recuerda que, al final del día, lo más importante es que tus estudiantes disfruten del proceso y se sientan orgullosos de lo que han logrado. Los festivales no son solo para mostrar talento, sino también para crear recuerdos inolvidables tanto para ellos como para sus familias.

Si tienes alguna pregunta o quieres compartir cómo te preparas para tus festivales, no dudes en escribirme. Me encantaría escuchar tus experiencias. Nos vemos en el próximo episodio de El Profe de Música, donde seguiremos explorando juntos el maravilloso mundo de la enseñanza musical. ¡Hasta la próxima!

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