Autor: Cielito Arte

  • No soy un coleccionista

    Recién venía escuchando un episodio de un entrepeneur que me ha ayudado mucho. Escuchar las entrevistas con las personas que han logrado tener un negocio exitoso en todos los aspectos me ha inspirado a crear muchos de los cursos, talleres, etc. que he realizado hasta hoy. Hoy estaban hablando de una pasión que tiene con alguien que la comparte: Coleccionar. No quiero decir que coleccionaban porque parecería que lo estoy desdeñando por el artículo en si, pero en verdad me di cuenta que no importa si son tarjetas de base-ball, sets de Lego, libros o vino. El principio de atesorar un objeto porque es mío, sencillamente lo veo como un desperdicio.

    Siempre digo que dentro de la clase de Rítmica Dalcroze coleccionamos experiencias de aprendizaje, las cuales guardamos y son nuestras. Después las utilizamos a nuestra conveniencia. Quizá lo podría equiparar con tener una cava con vinos excelentes y de vez en cuando descorchamos una botella para acompañar una comida o simplemente disfrutarla. Pero si una botella de vino es muy buena, entonces la reservo para una ocasión muy especial, cierto? ¿Pero estoy esperando esa ocasión? O ¿Estoy tratando de crearla? y con ella, también el pretexto para compartir!

    A lo mucho, soy un cartógrafo de mi propio mundo

    A estas alturas, no necesito un pretexto para compartir, afortunadamente puedo conectarme a través de mi teléfono con otros maestros del mundo y compartir mi colección. Porque lo que pasa con este tipo de colecciones es que si no se comparten no son nada. No sólo la experiencia, sino la música, las planeaciones, todo. Antes teníamos que rogarle a alguien o encontrar una biblioteca que tuviera la partitura que buscábamos, Nos pasabamos horas rastreando música grabada que nos pudiera servir para cursos o pidiendo que nos «pasaran» la música que se había usado. Ahora todo está a nuestro alcance y existen algunas personas que una vez que lo han encontrado, encontrarán la manera mas sencilla de compartirlo con alguien mas. Eso es lo que hacen los maestros de verdad. Comparten. No estoy tratando de decir que yo lo soy, me gusta compartir, pero no se si lo que comparta lo quiera tomar alguien mas, pero se trata de intentar hacerlo, encontrar caminos, hacer caminos incluso. Y después, dibujar el mapa.

    Así que no, no soy un coleccionista, a lo mucho, soy un cartógrafo de mi propio mundo y si a alguien le interesa alguna parte del camino que yo he seguido como un músico que toca el piano, la puerta está abierta.

  • Trabajando con el violín en secundaria

    Trabajando con el violín en secundaria

    Yo nunca había tocado el violín, lo encontraba muy difícil porque siempre me querían enseñar lo mas complicado al principio: Sostener el arco! Todos los maestros con los que me había topado de este instrumento siempre insistían en este importante paso. Lo entiendo, si no lo tomas bien al principio, entonces desarrollas vicios irreparables! Pero de todas formas decidí crear unas cuantas clases para mis alumnos imaginando que ellos ya sabían tomar el arco y primero las intenté yo mismo.

    Me dio mucho gusto poder sacarle dos notas al instrumento (con cuerdas al aire) y con acompañamiento de piano. Lo mismo sucedió con mis alumnos. Sonaba a música! Después de que ya la habían escuchado como música y no sólo como «notas», los instructores empezaron a afinar detalles del arco (e.g. donde colocar el meñique, cuanto peso en la muñeca, etc.). La cuestión es que a los alumnos ya les urgía tener mejor «agarrado» el arco, para continuar haciendo música y les ibamos variando el ritmo sólo con dos notas: La-Mi. Después añadimos las otras cuerdas: Sol-Re. Hacíamos juegos de reacción, de sistematización, mantener el pulso, etc. Hasta que llegábamos a tocar este tipo de piezas:

    Siempre teniendo el violín como objetivo y con la rítmica Dalcroze como el camino. Esto le ayudó a los alumnos a apropiarse del instrumento (que de hecho es prestado por la escuela) y más importante aun, apropiarse de la música.

    A medida que el programa iba avanzando necesitamos una mayor sistematización del repertorio. Honestamente, los ejercicios para cuerda suelta o en primera posición, eran demasiado sencillos. Los alumnos no estaban siendo motivados, así que una vez más me di a la tarea de crear melodías con las notas que estaban dentro de su roster . La idea es que el acompañamiento se cambie a medida que los alumnos están cómodos tocando la pieza

    Melodía con Re-La-Si-Mi-Fa#

    Por supuesto que al llegar a Diciembre se esperaba que participaran en el festival de las luces (siendo una escuela internacional en un país predominantemente Budista, tratamos de ser inclusivos de todas las costumbres) y lo hicieron brillantemente tocando repertorio alusivo a la época!

    En el vestíbulo de la International School of Vietnam

    La idea de este programa es que la música forme parte de la vida de nuestros alumnos, que encuentren en ella las bondades que siempre pavoneamos de ella: Un medio de expresión, apreciación del arte y de la vida, disciplina, trabajo colaborativo y un gran etcetera.

    Los alumnos tienen 2 clases a la semana de 45 minutos, el año pasado el violín sólo se les prestaba durante horario escolar dentro de la escuela, pero ahora se está diseñando un programa para préstamo a casa. Cada vez que llegan deben tomar su violín (están numerados para que puedan tomar siempre el mismo) y tratamos de trabajar lo mas eficientemente posible para lograr un buen acercamiento con el instrumento. Hasta ahora ha funcionado tan bien, que varios alumnos han decidido tomar clases de violín de forma particular. Poco a poco, vamos cumpliendo nuestra misión: Fomentar el amor por la música.

  • Dalcroze en Secundaria

    Este artículo es parte del curso Dalcroze en Secundaria. para visitar el curso completo puede hacer click aquí

    Fijar Objetivos

    Seguramente tienes todo un programa que seguir en tu escuela. Te han dado un legajo con los contenidos a cubrir. Si tienes suerte te han dado libertad de cátedra, lo cuál significa «haz esto como tu veas conveniente». Ya con eso tienes buena parte del trabajo. Si esto no ha sido así, y estás en una escuela en donde tendrás que seguir hasta el mismo formato de clase que el maestro de ciencias, entonces tendrás un poco de mas trabajo. Pero vamos a hacer algo para que puedas hackear ese sistema que parece inamovible y que puedas trabajar libremente. Afortunadamente, eres maestro especialista, entonces tienes un poco de margen.

    Establece tus objetivos

    Parece redundante, pero a lo que se refiere esto es que definas tus objetivos de la forma mas amplia posible, por ejemplo

    Objetivo: Leer negras y corcheas

    Objetivo general: Tiempos binarios

    Esto te da mas libertad y margen de maniobra con tus alumnos, porque quizá de repente arrancas tu clase y llega un alumno que ya sabe leer música y ZAZ te roba la clase y explica todo en 15 segundos… toda la vivencia que tu querías hacer, experimentar, caminar, etc. Se fue! porque Juanito Cienfuegos ya les dijo a todos de que se trataba. Pero si tu objetivo eran los tiempos binarios, ni siquiera debes decirles de qué van a hablar, tu te arrancas con tus experiencias y listo!

    Lo que debes establecer, para llegar a estos objetivos son sistemas que les permitan a tus alumnos conocer , experimentar y utilizar los conceptos que vayas a utilizar.

    Utilizar objetivos

    Esta es la parte mas «util» de nuestra clase. Normalmente la clase de música se usa para montar festivales, tener un grupo representativo de la escuela, etc. y si el maestro es un buen maestro, los alumnos aprenderán algo en el proceso, pero todavía mejor será que los alumnos sean muy conscientes de lo que están trabajando. Todas esas bondades que conocemos de la música, se las tenemos que hacer saber a los alumnos.

    Haz una lista de los beneficios que tiene estudiar música y trata de alejarte de: Apreciación del arte, mejorar la expresión y cosas alejadas de una realidad presente y céntrate en tus alumnos. Piensa en tu grupo mas problemático.

    ¿Para qué les serviría a ellos un ejercicio de trabajo grupal como «pasar el pulso»?

    ¿Cómo pueden aplicar en su vida diaria el entendimiento de que dos corcheas abarcan el mismo espacio-tiempo que una negra, pero con diferente energía?

    ¿Qué provecho sacan de escuchar la música y caminar al pulso o ritmo que se indique?

    Este tipo de preguntas son las que necesitamos contestar para poder darles a nuestros alumnos las herramientas para que sean conscientes de sus logros al hacer estos ejercicios.

    Si quieres ver el curso completo visita nuestra escuela virtual Cielito Arte

  • ¿Existe la música malvada?

    …el problema es que muchas personas han crecido con el freno religioso-puritano-moral…

    He leído a algunas publicaciones acerca de “Música malvada”, lo mas reciente fue un post que incluso hablaba de “música clásica malvada” y muchos maestros de música empezaron a citar obras que ellos pensaban caían en esa categoría: Sinfonía fantástica de Berlioz, Carmina Burana (jajaja), Toccata y fuga (mas jajaja), etc. La verdad me contuve. No comenté nada, no critique ni puse reacción alguna… pero me vine directo a escribir esto.

    No puedo creer todavía que por el hecho de escuchar música en tonalidad menor, algo dramática, intensa o con pasión, la catalogan dentro de “música malvada”. Desde mi punto de vista, eso dice mas acerca de la persona que la clasifica así que de la obra musical en sí misma.

     Ni siquiera en  La condenación de Fausto, donde Berlioz le da un papel co-protagónico a Mefistófeles y lanza a la condena al otro co-protagonista (Fausto, a través de un exquisito galope hacia el abismo y caída a pandemonium) donde se comete un parricidio y otros pecados como gula, lujuria, pecados en cualquier religión! Ni siquiera en esta opera, que una casa de Opera en Europa incluyó en su ciclo: “La trilogía del diablo”, ni siquiera ahí Berlioz está exaltando las virtudes de la oscuridad. Las muestra de una forma muy entretenida, pero al final todo cae en su lugar: Los pecadores sufren eternamente y los inocentes y arrepentidos son salvados.

    Una cuarta aumentada o 5a disminuida estaban prohibidas porque sonaban a maldad.

    Pero es música intensa: Trombones, cornos, un coro masivo y disonancias sin resolver. Una cuarta aumentada o 5a disminuida estaban prohibidas porque sonaban a maldad Es música que genera emociones y que te transmiten ganas de vivir la vida (si eres sensible, si no, lo mismo te da eso que ver una película de los hermanos Almada) Hay elementos en la música que te pueden hacer brincar, cantar, llorar e incluso gritar! Pero la intensidad de la música poco tiene que ver con maldad, el problema es que muchas personas han crecido con el freno religioso-puritano-moral de que cualquier cosa que levante emociones mas allá del amor hacia dios o la felicidad inocente (la que sientes al ver cachorritos jugando), es fundamentalmente mala y entonces la esconden y la llaman: Gusto culposo. Como cuando te escondes para tomarte una cerveza o comerte una rebanada de pastel y piensas que los demás te juzgarán. Piensan que sus valores no están alineados con esa pieza musical o canción y por eso es una pieza “mala”. Pero el gusto es mucho mas primitivo que tu escala de valores. Puede escuchar un riff o una canción entera que te guste, y la vuelves a escuchar una y otra vez. Pero cuando te enteras que la autoría es del “compositor del año 2020” (ese depravado con letras misóginas que se hace llamar Bad Bunny), piensas que está mal que te guste esa canción porque “no habías escuchado bien la letra” o porque simplemente la voz del tipo hace que te revienten los oídos. Lo que pasó es que no te habías dado cuenta de su forma de arrastrar consonantes y vocales como cavernícola porque tu oído y todo tu sistema nervioso estaban concentrados en el ritmo de la canción, las frases y el sonido en sí. Eso lo entiendo, yo siempre tengo problemas para escuchar las letras de las canciones, así estén en mi lengua materna. No escucho la letra hasta que me siento a escucharla y separarla por completo de la melodía. A mí me importa la música, lo cual es una reverenda tontería porque yo también escribo canciones y maridar la letra con la melodía es muy importante. 

    Entonces, ¿Existe música malvada? Pues bueno, debemos de partir que lo “malvado” hace mal y si se hace música pensando que está bien, aunque para nosotros esté mal, pues… entonces está bien, ¿No? Es una cuestión de perspectiva. Honestamente, yo no he escuchado música que hable de los beneficios de matar a alguien (Rage against the machine no cuenta, ahí hablan de lo fácil que es, entonces creo que mas bien hablan del punto de vista de un psicópata) y las canciones que lo mencionan (que yo haya escuchado) siempre tienen una redención final. Lo hacen muchas veces en el nivel del texto, la letra de una canción o cuando son verdaderos maestros, las melodías y todos los demás elementos musicales nos hacen sentir lo que sucede, lo increíble es que no lo tienes que explicar, es mas, si lo explicas perdería algo de sentido. 

    ¿Qué tan malvada es la música que escuchas? No creo que debas preocuparte de estar rindiendo homenajes inadvertidamente a nadie que tú no quieras. La música es arte y el arte está abierto a la interpretación del espectador. Esa es una de sus cualidades mas importantes. Aunque no haya sido la intención de artista, así pasa. Es como querer decir que Wagner era Nazi, sólo porque a Hitler le gustaba como hablaba de la unidad de Alemania en su opera Lohengrin.

  • Composición con alumnos de 6 años

    …se volteó hacia el piano y empezó a tocar lo que al principio parecían notas al azar…

    Yo tengo a mis alumnos de clases de rítmica Dalcroze y también tengo mis alumnos de piano y con mis alumnos de piano trabajo todo lo que es la improvisación. Mi objetivo es que ellos sean agentes de su propio conocimiento, que ellos vayan de verdad determinando qué rumbo va a ir tomando la clase. Claro que siempre con mi guía. No se trata de que hagan lo que quieran.

    Por ejemplo hoy uno de mis alumnos me preguntó en la en la clase si me podía mostrar algo. Cabe mencionar que la clase es en linea y que el está en México y yo en Vietnam, es un niño de seis años. Entonces se volteó hacia el piano y empezó a tocar lo que al principio parecían notas al azar (pero eran solo 2 Re y Mi y con los dedos 2 y 3) traté de entender lo que estaba tocando para poder imitarlo y cuando lo hice, me corrigió: «No, no es así» y lo volvió a tocar, pero esta vez se escuchaba con mas sentido, mejor pulsación y se notaba que había un patrón. Además siempre utilizaba los mismos dedos, entonces su idea estaba muy precisa en su cabeza. Sin tocar tanto yo lo fui llevando hasta que redondeo su idea y el motivo estaba bien establecido:

    Una vez fijada la idea, esto fue en lo que quedó.

    Le pedí que lo volviera a tocar y le pregunté que mas podía hacer con esa idea, ¿Qué mas puede pasar? y me dijo: «Lo puedo tocar ahora acá» y procedió a lanzar el mismo motivo 3 octavas mas abajo, pero no sin haberlo repetido al principio 4 veces. La idea de la frase la tenía clara, lo que yo tenía que hacer era mantener su frescura, no ponerlo a pensar tanto pero que si le diera forma, que fuera refinando su idea inicial. Pensé en transportar el motivo, pero pensé que en ese momento sería demasiado intelectual así que una vez que tenía el motivo grave le pedí algo muy importante: «Ahora necesito que te imagines que esta pieza musical, es una historia. ¿Qué pasa en ella? Hay alguien o algo en ella?» Inmediatamente me respondió que un hombre corriendo y que cuando va al registro grave, pues se cayó en un calabozo, pero después sale y se fue hasta lo mas agudo. Le sugerí que en vez de ir directamente a lo más agudo, podríamos empezar del registro medio e ir hacia arriba para que se vaya liberando, hasta que lo logra. Le gustó y así lo dejamos, podrás escuchar la versión completa aquí:

    A medida que iba tocando y dando ideas, yo las iba escribiendo y se las mostraba. Para el resultaba extraño que pudiera escribir sus ideas, pero lo increíble era cuando las tocaba de vuelta para el, el me decía: «Si, así es!» Entonces pasa que su improvisación o su idea se convierte en una composición y la lecto-escritura se vuelve relevante. No lo puse a leer en ese momento, pero como dijera mi mamá: «Se las estoy guardando». Así en cuanto me diga o pregunte por la pieza, la tendremos escrita y leer será 1) mucho mas sencillo y 2) necesario para obtener algo que el quiere.

    La partitura no es la finalidad, ni el resultado del trabajo. La partitura es lo que nos ayudará a recordar lo que hemos trabajado. Entonces estamos trabajando «al revés» de la música a la partitura. Pero, ¿No es así como la música debería ser SIEMPRE?

  • Matices

    ¿Haz visto en tus partituras palabras que no sabes lo que significan? Muy seguramente lo que haz visto son matices un recurso musical muy importante, que va mas allá de tocar notas, sino de como las tocas.

    Los matices es lo que verdaderamente hace que una pieza musical pase de ser un grupo de notas a ser música de verdad. Cuando escuchas a alguien tocando utilizando estos recursos de verdad se escucha la diferencia.

    Son muchos nombres y términos, pero la verdad es muy sencillo, todo va conectado al oído y a como podemos sentir la música.

    Existen dos tipos de matiz en la música Dinámica y Agógica. La dinámica tiene que ver con la intensidad del sonido y la agógica con la velocidad. En este mapa mental muestro algunos de los matices. ¿Te puedes acordar de otros?