Seymour Bernstein, un pianista y educador renombrado, a menudo enfatiza la naturaleza holística de la interpretación musical en sus entrevistas y clases magistrales. En sus conversaciones, destaca que ser músico implica más que habilidad técnica: requiere una conexión emocional, intelectual y física con la música. Específicamente, Bernstein sostiene que los músicos deben primero entender el mensaje emocional que el compositor desea transmitir. Este entendimiento emocional forma la base sobre la cual se construye el análisis intelectual de la partitura. En tercer lugar, los intérpretes deben incorporar físicamente estos conocimientos a través de su ejecución, creando una síntesis de mente, cuerpo y espíritu en su arte (Bernstein, 2014).

Conexión Emocional
El aspecto emocional de la música es quizás el más inmediatamente cautivador tanto para intérpretes como para audiencias. Seymour Bernstein enseña que para interpretar verdaderamente una pieza, uno debe internalizar las emociones que el compositor pretendía expresar. Esto significa ir más allá de las notas en la partitura, entender el contexto social e histórico de esa pieza en particular y sentir esas corrientes emocionales subyacentes. Por ejemplo, al interpretar un nocturno de Chopin, un pianista debe transmitir la melancolía, el anhelo o la alegría inherentes a la pieza, lo cual implica un profundo compromiso con la música. Este proceso emocional también debe involucrar la educación y armonización del cuerpo para que refleje y exprese estas emociones (Bernstein, 2014).
Desde la perspectiva de un maestro de Rítmica Dalcroze, este proceso emocional se profundiza a través de la educación del cuerpo para que se mueva de manera que refleje y exprese estas emociones. La Rítmica Dalcroze, desarrollada por Émile Jaques-Dalcroze, se enfoca en la conexión entre el movimiento y la música, y cómo el cuerpo puede ser un vehículo para entender y transmitir sentimientos musicales. A través de ejercicios rítmicos y movimientos corporales, los músicos aprenden a sentir y expresar las emociones de la música de una manera más tangible y kinestésica (Findlay, 1971).
Comprensión Intelectual
La comprensión intelectual de la música implica el estudio de la partitura, entender la estructura, la armonía y los matices de estilo de la pieza. Los recursos utilizados por el compositor para transmitir su mensaje deben ser entendidos profundamente por el intérprete. Bernstein a menudo señala que esto requiere un enfoque analítico riguroso. Los músicos necesitan diseccionar la música, entendiendo cómo interactúan los diferentes elementos y cómo contribuyen a la narrativa general de la pieza. Este fundamento intelectual permite a los intérpretes hacer elecciones interpretativas informadas que se alinean con las intenciones del compositor(Bernstein, 2014). Nuestro sistema nervioso debe estar preparado para esto, no solo a través de los ejercicios mecánicos o técnicos propios de un instrumento, sino del entendimiento de los mismos y la aplicación de este entendimiento a la interpretación (Jaques-Dalcroze, 1921).
Un maestro de Rítmica Dalcroze también enfatiza la importancia del entendimiento intelectual, pero lo combina con el movimiento para reforzar la comprensión teórica. Por ejemplo, los patrones rítmicos complejos pueden ser internalizados mejor a través de la marcha o el uso de gestos que representan diferentes métricas y ritmos. Esto no solo ayuda a memorizar y entender la estructura musical, sino que también mejora la precisión rítmica y la fluidez interpretativa (Findlay, 1971).
Incorporación Física
El compromiso físico con la música significa desarrollar las habilidades técnicas y la coordinación física necesarias para expresar los conocimientos emocionales e intelectuales a través de la interpretación. El enfoque de Bernstein en la técnica pianística enfatiza movimientos naturales y sin esfuerzo que permiten una libertad expresiva. Esta conexión física es crucial, ya que transforma la comprensión y las emociones del intérprete en sonido. La técnica efectiva no es un fin en sí mismo, sino un medio para comunicar la esencia más profunda de la música (Bernstein, 2014).
En la Rítmica Dalcroze, la incorporación física se lleva a cabo a través de la práctica regular de ejercicios que vinculan el movimiento corporal con la música. Estos ejercicios ayudan a los músicos a desarrollar una mayor conciencia corporal y coordinación, lo cual es esencial para una interpretación técnica fluida. Además, los ejercicios de euritmia pueden mejorar la capacidad del intérprete para mantener una postura relajada y eficiente, lo que es fundamental para tocar un instrumento con expresividad y precisión (Findlay, 1971).
Integración del Ser Completo

La filosofía de Bernstein y de Dalcroze sugiere que la interpretación musical es un acto de integrar el ser completo: emocional, intelectual y físicamente. Este enfoque holístico fomenta una conexión más profunda con la música y una interpretación más significativa. Para los músicos, esto significa un continuo autodescubrimiento y crecimiento, tanto como artistas como individuos. Las enseñanzas de ambos pedagogos nos recuerdan que ser músico no es solo dominar un instrumento, sino expresar nuestra humanidad completa a través del arte (Bernstein, 2014; Findlay, 1971).
Puntos de encuentro
Las ideas de Seymour Bernstein sobre la interpretación musical, combinadas con las prácticas de la Rítmica Dalcroze, proporcionan un marco valioso para los músicos que buscan profundizar su conexión con su arte. Al entender y aplicar las dimensiones emocionales, intelectuales y físicas de la música, los intérpretes pueden lograr un producto artístico más holístico y expresivo. Este enfoque no solo mejora la competencia técnica, sino que también enriquece la profundidad emocional y el poder comunicativo de sus interpretaciones, haciendo la experiencia más significativa tanto para el intérprete como para la audiencia.
Referencias
- Bernstein, S. (2014). Seymour: An Introduction. Documentary. Directed by Ethan Hawke.
- Findlay, E. (1971). Jaques-Dalcroze: La Rítmica. Editorial Paidós.
- Jaques-Dalcroze (1921). Rhythm, music and education. The Dalcroze society.
- Landen Odom, S. (2019). Researching Elsa Findlay: Dalcroze teacher, choreographer, writer Le rythme. F.I.E.R.
Para más información, puedes consultar la entrevista completa de Seymour Bernstein y el documental «Seymour: An Introduction», así como los textos fundamentales sobre la Rítmica Dalcroze.
